Mostrando entradas con la etiqueta Excursiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Excursiones. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de octubre de 2020

¡Venid al cole!


La participación escolar tanto de los alumnos como de las familias es fundamental, ya que permite mejorar la calidad de los centros educativos. Esta participación se realiza mediante asociaciones de padres y alumnos.

Con respecto a las asociaciones de padres, tienen como finalidades asistirles en todo lo relacionado con la educación de sus hijos, colaborar en las actividades educativas del centro y promover la participación de los padres en la gestión del centro.

Por otro lado, las asociaciones de alumnos tienen las finalidades de expresar la opinión del alumnado en todo aquello que afecte a la situación de los centros, colaborar en la labor educativa de los centros y en las actividades extraescolares y complementarias, promover la participación y realizar actividades culturales, deportivas y de fomento en la acción cooperativa.

De este modo, tanto las asociaciones de padres y de alumnos tienen como competencias elevar al consejo escolar propuestas para el Proyecto Educativo, la Programación General Anual o modificaciones del Reglamento de Régimen Interno. Además, también informan al consejo de aquellos aspectos de la marcha del instituto que sean oportunos, reciben información del consejo sobre los temas tratados, además de obtener con anticipación el orden del día del consejo escolar para poder elaborar propuestas. Se pueden también formular propuestas para la realización de actividades complementarias, ver los resultados académicos del año y cómo los valora el consejo escolar, recibir información sobre los libros de texto y el material didáctico y fomentar la colaboración entre todos los miembros de la comunidad educativa.

Reflexionando sobre el tema, considero que la participación escolar de los alumnos tanto de los que forman parte del consejo escolar como de los que constituyen asociaciones del centro suele ser bastante activa. Es posible que el hecho de que sean los directamente afectados por las medidas del centro constituya un factor motivador. Los estudiantes, además de ser bastante activos en las asociaciones de estudiantes y de llevar así a cabo el ejercicio de la democracia (lo cual es muy positivo en su desarrollo personal), disfrutan realmente de realizar propuestas para el centro. Su posición es privilegiada, ya que viven las bondades y los problemas del centro desde dentro.



Considero que, mayoritariamente (al menos en lo que yo he podido observar, tampoco pretendo generalizar de forma indebida) son las asociaciones de estudiantes las que muestran mayor interés en cuanto a la elaboración de propuestas para realizar actividades complementarias y fomentar la colaboración entre todos los miembros de la comunidad educativa.

Por otro lado, las asociaciones de padres, pese a la importancia que tienen tanto por las propuestas de mejora del centro como por los beneficios hacia ellos mismos, no son realmente muy activas, o incluso en algunos institutos inexistentes. Desde mi experiencia, el colegio de educación infantil, primaria y ESO al que fui tenía Asociación de familias (AFA, o AMPA, aunque este segundo término prefiero dejar de utilizarlo, al no ser inclusivo con todos los modelos de familia). Sin embargo, apenas se reunían, y cuando esto ocurría, no resultaba en encuentros realmente muy fructíferos. El IES en el que posteriormente estudié Bachillerato ni siquiera contaba con AFA (aunque en su Proyecto Educativo se proponen impulsar precisamente esta participación de las familias). A mi modo de ver, esta falta de participación de las familias en el centro puede radicar en varios factores, pero uno realmente relevante es la falta de tiempo. Los padres pasan muchas horas trabajando y apenas tienen tiempo para estar con sus hijos y ayudarles con las tareas diarias, con lo que mucho menos para reunirse. Sin embargo, si existiese una conciencia social sobre el poder de estas asociaciones y los beneficios en el centro y por ende en la educación de sus hijos, probablemente la participación sería mayor. La gente se organizaría el tiempo de otro modo, sin lugar a ninguna duda. La reunión en las AFA dejaría de ser algo que hacer casi por compromiso o por “quedar bien y ver un poco que se dice” para ser fructífera.

A pesar de la conocida importancia de la relación padres-profesores para la educación de los estudiantes, tengo la sensación de que esta solo se concibe como relevante cuando es de forma individualizada. Esto es, cuando ocurre de forma privada entre los padres y el o los profesores correspondientes en temas centrados en torno a su/s hijo/s. Sin embargo, cuando se trata de una actividad más deslocalizada, generalizada a todo el centro, el interés baja. Desde mi perspectiva, me parece un claro reflejo de la sociedad individualista en la que vivimos, idea que viene in crescendo.

En resumen, la participación del alumnado considero que es elevada, activa, fructífera y además motivadora para todos. Sin embargo, esto no ocurre así con los padres, que bien por razones de tiempo como por falta de confianza o conocimiento de la importancia de las AFA presentan grados de participación más bajos y probablemente con menos éxito.




Realmente, me parecería interesante realizar por mí misma un sondeo sobre la participación de los padres en diferentes centros, bien a nivel local, o poder extender este estudio a más centros. Sin embargo, debido a la dificultad que eso ataña, quedará como una posible propuesta a futuro.

Una vez dada mi visión, que no es realmente objetiva ni presenta base en datos específicos, quiero proponer alguna propuesta innovadora para promover la motivación y el interés de las familias, ya que es el factor que yo considero requiere de mayor atención.

Bronfenbrenner, en su teoría ecológica en el año 1990, establece que las personas no se desarrollan por sí mismas, sino que son afectadas por todos los diferentes sistemas de los que forman parte. Además, es de suma importancia la forma en la que los elementos interactúan unos con otros. Por eso, la interacción hogar-escuela es fundamental. Pero esta no puede ser solamente a nivel individualizado, sino colectivo.

La participación de los padres permite que los niños trabajen mejor en la escuela y en su vida, se mejora la escuela, se fortalece la comunidad, aumenta el sentido de seguridad y también las actitudes positivas hacia la escuela.

Una vez hemos tomado consciencia de la importancia de las reuniones de padres en la escuela y de la relación padres-profesores-centro educativo en general, procederé a exponer una serie de estrategias útiles1 para mejorar las relaciones escuela familia y comunidad:

 

1.- Acercarse y conocer a las familias

A pesar de que no es una tarea fácil, debido a la gran diversidad, es importante que el educador establezca una relación recíproca con los padres, recordándoles su importancia no solo a nivel individual con su/s hijo/s, sino a nivel comunitario.

Además, se pueden planificar actividades que logren acercar a todas las familias al centro para que se involucren:

a) Recogida de información sobre los talentos y habilidades de los padres que puedan beneficiar a la escuela y, posteriormente, organizar el trabajo voluntario. Es de vital importancia reconocer el esfuerzo de cada participante, ya que constituye un refuerzo muy efectivo para el aumento de la participación.

b) Reuniones de padres en las que las familias tengan la posibilidad de plantear preguntas que permitan a los profesores conocer las necesidades de su grupo.

c) Realizar un cuestionario sobre las necesidades de cada familia, para poder tratar de suplirlas.

 

2.- Acercarse y conocer a la comunidad

En la comunidad existen recursos que pueden ser identificados y utilizados para enriquecer la educación de los estudiantes. Entre ellos se encuentra las personas que viven cerca de la escuela y los vecinos de las comunidades donde viven los alumnos. Estas personas pueden aportar tiempo, habilidades, ideas, conocimiento y recursos económicos que ayuden en la educación de los estudiantes. Para fomenta este acercamiento a la comunidad, se pueden realizar diferentes actividades:

a) Elaborar una libreta de contactos, con el nombre de los recursos de la comunidad que hayan sido identificados e integrarlos en las actividades del centro.

b) Identificar organizaciones, programas y servicios. Por ejemplo, proyectos de reciclaje, actividades musicales, deportivas, etc.

c) Ofrecer servicios a la comunidad, integrando a miembros de las familias y el profesorado y planificar eventos en los que se invite a la comunidad.

 

3.- Comunicación efectiva de la escuela con las familias y los miembros de la comunidad

La comunicación es clave en el establecimiento de relaciones con los demás. Para llevar a cabo una comunicación efectiva, pueden utilizarse estrategias muy sencillas, como la escucha activa, la utilización de un lenguaje sencillo, accesible, ser precisos en lo que se quiere comunicar, congruentes, honestos, concretos con lo que se quiere comunicar…

Toda esta comunicación puede llevarse a cabo de diferentes modos:

a) Llamadas telefónicas a casa para invitar a eventos de la escuela. Se pueden hacer cadenas de llamadas. Todo esto proporcionará una sensación de cercanía y aumentará el sentido de pertenencia a una comunidad por parte de las familias, que estarán más motivadas para participar en el centro.

b) Hacer uso de diferentes medios informativos, y en varios idiomas a ser posible, con el fin de que sea mas accesible.

c) Crear videos cortos de diferentes actividades para mostrar a las familias.

d) Realizar reuniones de padres cortas para informar sobre asuntos de interés relacionados solamente con sus hijos (suele ser un primer paso más sencillo que no reunir en torno a actividades de toda la escuela).

e) Visitar a las familias que no sean reticentes a esto, ya que el contacto personal puede atraer a las familias.

f) Talleres para padres que les ofrezcan destrezas o experiencias.

g) Comunicación facilitada con las familias (correos, e-mails, etc.).

 

4.- Construir enlaces con las familias, la escuela y la comunidad

Se trata de dar la oportunidad a las familias y a los miembros de la comunidad a participar en actividades de la escuela. Algunas actividades que puedan involucrar a los padres o los vecinos son la lectura de cuentos, las actividades de cocina, sembrar semillas y preparar huertos, las excursiones, visitar lugares de trabajo de los padres, actividades artísticas, etc.

 

Para terminar, quiero concretar algunas propuestas para la participación de los padres en el centro educativo.2 Estas se dividen en tres grandes grupos:

 

1.- Propuestas para realizar antes de comenzar el curso:

a) Entregar a los padres un manual de la escuela. A pesar de que las páginas web permiten el ahorro de papel, dinero y recursos, proporcionar manuales físicos sobre los métodos de enseñanza, evaluación y objetivos pueden dar una sensación de mayor cercanía. En mi opinión, internet tiene muchas ventajas, pero puede parecer más distante.

b) Realizar folletos y reuniones donde las familias pueda opinar y aportar propuestas de mejora.

c) Jornadas de puertas abiertas para que los padres puedan conocer el centro.

d) Entrevistas personales a los padres. Aunque se ha comentado antes que la comunicación individual no es el objetivo principal, es una buena forma de empezar a establecer contacto.

 

2.- Propuestas durante el curso:

a) Creación de una Escuela para padres.

b) Talleres: de juegos donde los padres puedan acudir a enseñar a los niños los juegos que hacía en su infancia, de construcción, donde los padres construyan a los niños objetos que puedan, por ejemplo, estar relacionados con su actividad laboral, talleres de huertos, lectura de cuentos, etc.

c) Realización de fiestas, que favorecen que las familias participen tanto en el proceso de planificación como de organización y su posterior disfrute.

d) Actividades extraescolares y excursiones a las que los padres puedan acudir.

 

3.- Al final del curso, se puede realizar una evaluación abierta donde los padres hablen y participen aportando ideas y opiniones para la elaboración de mejoras en el futuro.

 

Como podemos ver, existen muchas posibilidades para hacer que las familias se involucren más en la actividad del centro. Para conseguirlo, es fundamental generar en ellas un sentimiento de pertenencia al centro educativo, con lo que es imprescindible el acercamiento a los padres. Además, es también interesante abrirse a la comunidad y relacionarnos con ella.

 

1 Proyecto Alcanza, mòdulo 8. Serrano Alicea, Lourdes I.; López Javier, Janet & Morales Morales, Marilyn. (2008). Relaciones recíprocas entre la escuela, la familia y la comunidad. San Juan, PR: Centro de Investigaciones Educativas, Universidad de Puerto Rico.  http://alcanza.uprrp.edu/modulo8

2https://es.slideshare.net/SaraGarca9/propuestas-para-la-participacin-de-los-padres-en-la-escuela (Última consulta: 20/10/2020)


viernes, 9 de octubre de 2020

¡La escuela ha muerto!

El sistema educativo siempre se ha debatido por establecer un sistema centralizado o si bien, por el contrario, una descentralización podría ser más efectiva. 

La LOMCE tiene como objetivo una educación de calidad y equitativa, dos principios totalmente inseparables. Para que la educación sea de calidad, tiene que ser equitativa. Esto implica que disponga a todos los alumnos de las mismas oportunidades. Pero no solo de forma teórica, sino en la práctica. Para que se dé la posibilidad de que todos los alumnos tengan las mismas oportunidades, deben explotarse los talentos de cada uno de ellos. Y todos somos diferentes. Por lo tanto, parece lógico pensar que un sistema educativo solamente será equitativo si es personalizado. Esto invita a pensar en la idea de descentralización.

Además, tiene que ser de calidad. Para ello, debe centrarse en proveer de unas competencias básicas. Aunque esto puede parecer sencillo de entender, conviene recordar que por básico entendemos dotar de conocimientos y habilidades útiles para todos los ámbitos de la vida (no solamente los estrictamente académicos). Además, debe cumplirse el principio de equidad, como se ha comentado anteriormente. Por último, debe ser capaz de proporcionar una formación continua, a lo largo de toda la vida. Para que este objetivo sea posible, el sistema educativo requiere de flexibilidad.

Este es un tema realmente complejo, al que dedicaré otra entrada en este blog. Sin embargo, en este caso quiero hablar sobre un tema actual en varios países que, últimamente, también ha aparecido en España: la educación en casa como modo de sustituir la escuela. 



Un ejemplo lo podemos encontrar en el vídeo que enlazo al final del texto1. A priori, los argumentos que la madre, defensora de la educación en casa, pueden parecer bastante potentes. Sin embargo, sin afán de ofender a nadie, considero que se pueden desmontar fácilmente. Aunque comenta varias cosas, voy a destacar algunas que me llaman especialmente la atención:

 

- "Estoy de acuerdo con la educación obligatoria, pero no con la escolarización obligatoria, porque no es lo mismo".

 

Entiendo que se refiere a que no es necesario ir al colegio para poder aprender contenidos académicos. Si tienes los medios suficientes, desde casa puedes aprender. A través del ordenador, con una conexión a internet, se puede hacer mucho. No pongo eso en duda. Sin embargo, considero que confunde lo que es aprender con instruirse. Dotarse de muchos conocimientos en competencias matemáticas o lecto-escritoras y en idiomas no es necesariamente aprender. Es instruirse. El proceso de aprendizaje implica mucho más: instruirse en contenidos seleccionados de tal forma que sean útiles para la vida, adquirir habilidades prácticas, formarse en valores, aprender de la diversidad humana, desarrollar la inteligencia emocional, etc. Y todo esto es completamente imposible sin la interacción con los otros niños. Se que en ningún momento dice que no salgan de casa. Sin embargo, ir al colegio es una forma de socialización crucial, sobre todo a edades más tempranas. Conocer la diversidad te provee de más amplitud de miras ante la vida, y te hace ver todas las posibilidades del mundo. De este modo, se alimenta también el espíritu crítico para que, sin dejarnos solamente llevar por una idea común de nuestros padres, podamos ver en que ideas encajamos mejor. Por lo tanto, nos dota de libertad. Y esta es precisamente uno de los objetivos de la Ley educativa: garantizar el ejercicio de la democracia. Y la democracia, si se basa en ideas adquiridas de generación en generación dentro de las familias, no está garantizada. Parece ser que se olvidan de la labor social de los centros educativos. En pocas palabras, acudir a las escuelas es primordial para el desarrollo de la personalidad.

 

- "Es poco eficiente el programa escolar, y no hace frente a las necesidades educativas de los niños".

 

No voy a contradecir que el sistema educativo sea ineficiente. A pesar de que la LOMCE pretende que sea de calidad y equitativo, fundamentado en una enseñanza básica e inclusiva, en la práctica, en muchos casos, se queda en papel mojado. El problema radica en la existencia de un sistema "de talla única", que encaja con unos pocos, pero deja fuera a muchos. Por eso, debe plantearse la educación desde un punto de vista más individualizado, haciendo que sea personalizada. Pero esto no está reñido con la idea de grupo, la educación también como colectivo. Si bien es cierto que puede parecer tentador pensar que una de las formas más eficaces de dotar de una enseñanza personalizada sea desde casa, es poco realista. Además de todos los problemas que podría acarrear en cuanto al desarrollo como persona de los estudiantes, como se ha comentado anteriormente, es poco realista. No son muchas las familias que puedan dotar a sus hijos de todos los medios necesarios, ya que pueden no tener ordenador, internet, etc. Pero no solamente se trata de un problema de recursos materiales, sino de recursos humanos. Para que esto fuese posible, los padres o parientes cercanos deberían tener una formación adecuada mínima. Y esto, como se ha visto, no es real. Muchos padres, además, pasan mucho tiempo fuera de casa trabajando, con lo que no podrían dedicar mucho tiempo a la educación de sus hijos. Un ejemplo claro lo vemos con el tema de los deberes: muchos padres no son capaces de ayudar a sus hijos con ellos porque o bien no tienen los conocimientos necesarios o no disponen de tiempo. 

 

- "Los veo más maduros, más independientes".

 

En este vídeo antes comentado, la madre afirma que ve a sus hijos más maduros e independientes. A pesar de no conocer a estos chicos realmente, dudo mucho que eso sea así. Es posible que en las tareas del hogar se desempeñen con más habilidad, o que hayan "salido muy formales". Sin embargo, para lograr independencia, debemos socializar. Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza. Probablemente, el día de mañana, estos chicos puedan presentar carencias importantes en cuanto a habilidades sociales. Conviene recordar que no existe una inteligencia única y que, un número no despreciable de ellas se adquieren en sociedad, por interacción con los iguales. Es lo que se conoce como la relación con los pares, fundamental en el desarrollo de los adolescentes.

Además, muy ligado a lo comentado anteriormente, estos chicos que no se han enfrentado a la diversidad del mundo, difícilmente podrán ser realmente maduros. 

 

- "En casa les puedes dejar experimentar".

 

Con respecto a esta afirmación, he decidido comentarla porque me parece llamativa. Sin embargo, poco hay que decir. Para que puedan experimentar en casa, debes tener medios suficientes. Desde luego, no es accesible para todo el mundo. Además, ¿por qué dan por hecho que fuera de casa no se puede experimentar?

 

- "No estamos encerrados en casa, hacemos excursiones y vamos a otros países".

 

Aunque me parece interesante la aclaración, cabe resaltar que también es un problema de recursos. No es realista, ya que no todas las familias tienen la posibilidad de viajar con tanta facilidad. Además, las que, si pueden hacerlo, lo harán igualmente (para eso están las vacaciones y los fines de semana y demás fiestas). Es totalmente compatible realizar excursiones y viajes con la familia e ir a la escuela y las escuelas también realizan excursiones. No voy a negar la mayor, ya que reconozco que muchos profesores prefieren mirar para otro lado e ignorar la posibilidad de hacer este tipo de actividades fuera del aula por las responsabilidades que conllevan. Por lo tanto, es una tarea pendiente por mejorar. 

 

- "Me parece más importante que sepan donde buscar la información". 

 

La idea, en este caso, me parece muy acertada. De hecho, ese es el objetivo de la educación: no instruir, sino enseñar a los alumnos competencias básicas y dotarles de curiosidad, espíritu crítico y herramientas para el aprendizaje autónomo. Esta es, sin duda, una "asignatura pendiente" de nuestro sistema educativo. Sin embargo, no llevarlos a la escuela no soluciona este problema. Además, nuevamente no es realista: no todas las familias pueden hacer eso. Solamente aquellas con más recursos. 

Quiero resaltar que soy consciente de que, en este video, la madre no pretende imponer esto para todo el mundo, sino que lo plantea como una posibilidad más. Sin embargo, crear estas distinciones entre ricos, con recursos, y los que no, que tienen que ir a la escuela, no es admisible si queremos ser justos. Además, aunque pueda parecer a priori que de este modo la gente con recursos en casa podría tener ventajas, la realidad es que no es así. Esos niños podrían presentar grandes carencias sociales como ya he comentado. También fomentaría la aparición de mayores diferencias entre ricos y pobres, polarizando la sociedad. En cuanto a la educación en valores, también se vería muy comprometida. Los hijos heredarían las ideas de sus padres, y difícilmente adquirirían sus valores propios de la experiencia vital en sociedad, de la interacción con los pares no solo en las calles, sino también en ambientes de estudio/trabajo (en las escuelas). 



- "Un sistema que tiene más de un 30% de fracaso se lo tiene que pensar mucho si realmente quiere obligar a las personas a utilizarlo. Esta es una opción digna del siglo XXI". 

 

Por último, dar la razón, como no podía ser de otra manera, a que el sistema debe replantearse cuales son los problemas de fondo que presenta para que exista tal tasa de fracaso. Sin embargo, disfrazar de moderna la idea de quedarse en casa aprendiendo es, realmente, una ilusión y un salto al pasado. 

 

Para terminar, quiero poner de relieve que la escuela no ha muerto, está viva y su salud en el futuro depende de nuestra labor como docentes en los años venideros. Por parte de los organismos superiores, proveer de más financiación, mas recursos. La ley, por otro lado, hacerse efectiva, no quedando solo en simples palabras (para ello, debe lograr tener mayor cohesión). Los institutos, ser más honestos, innovadores, dar una atención personalizada. Y los docentes, tener vocación, y la idea clara de que su labor es hacer que los alumnos aprendan, no instruir. Es una responsabilidad de todos mejorar los datos, disminuir las tasas de abandono escolar temprano y de fracaso escolar. La culpa no es de los alumnos, sino del sistema.

 

1Cuando la casa se convierte en escuela. www.lainformación.com Vídeo de Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=dLSDL6xI9eo

 

miércoles, 7 de octubre de 2020

¿Cómo ser un buen profesor?

Se entiende como profesor (según la RAE) a toda persona que enseña un arte, una ciencia, una técnica, etc. A simple vista, la idea puede parecer muy clara: un profesor es aquel que transmite unos conocimientos. Y para ello, como es obvio, debe estar primero en posesión de ellos. 




De este modo, un buen profesor será aquel que sepa mucho de su especialidad y que se lo cuente a los alumnos y uno malo, el que no domine su campo. Sin embargo, no somos pocas las personas que sabemos que esto no es suficiente. Todos aspiramos a algo más, queremos no solo que sea un experto en su área, sino que sepa comunicarlo, transmitirlo, hacérselo entender a sus alumnos. Así, podemos en primera instancia darnos cuenta de que para ser un buen profesor no basta con saber mucho de lo tuyo, sino que debes saber cómo transmitir tus conocimientos a tu clase. Por lo tanto, debes conocer estrategias para ello. Sin embargo, no descubro Roma si digo que para lograr transmitir los conocimientos a tus estudiantes no basta con tener muchas nociones de psicología y sociología. Cada persona es muy diferente, y si bien saber sobre la mente humana y las relaciones de los estudiantes puede ser de gran ayuda, necesitamos prestar atención individual a cada alumno, tratar de comprender cada situación (si, haciendo uso de esas herramientas psicológicas) pero también ser resolutivos. Debemos estar motivados, prestar atención a los alumnos, ser observadores, capaces de detectar los problemas (con la máxima antelación posible), ser pacientes, atentos, motivadores, innovadores, etc. 

Todo esto puede resultar una maraña de asuntos con los que chocamos sin esperarlo... "Ay, yo creía que bastaba con meterme en una clase y contarles todo lo que se sobre Química". No. Rotundamente NO. 

Podríamos sistematizar cuales son las funciones que debe tener un docente en su profesión simplemente haciendo uso de la lógica (si, sé que lo que es lógico para unos puede no serlo para otros, y que cada persona puede ver las cosas de manera distinta). Pero estaríamos siendo muy liberales (en su connotación negativa) si defendemos que todas las visiones son igual de válidas y de lógicas (con unos pilares basados en principios básicos y HUMANOS). 

Sin embargo, aunque este pudiera ser un ejercicio realmente interesante e instructivo, requeriría de bastante tiempo. Por lo tanto, voy a optar por exponer cuales son las 12 funciones que el artículo 91 de la LOE (y también en la LOMCE) expone:

1. Programación y enseñanza de las áreas.

2. Evaluación del proceso de enseñanza y de aprendizaje. 

3. Tutoría, dirección, orientación y apoyo a los alumnos.

4. Orientación a nivel educativo, académico y profesional. 

5. Atención integral del alumnado.

6. Programación, organización y participación en actividades complementarias.

7. Contribución al clima de respeto y tolerancia. 

8. Informar a las familias sobre los procesos de enseñanza, educación y aprendizaje. 

9. Coordinación de las actividades docentes, de gestión y de dirección. 

10. Participación en la actividad general de centro.

11. Participación en planes de evaluación establecidos. 

12. Investigación, experimentación y mejora de la enseñanza. 

Además, también se ha incluido una decimotercera función: Los profesores realizarán estas funciones bajo el principio de colaboración y de trabajo en equipo. 

Se que como tarea de clase se me ha mandado comentar una de ellas en específico. Sin embargo (no se si es un defecto o no, pero estoy muy a gusto con ello) nunca me gustó ceñirme a cumplir a rajatabla aquello que se nos manda. Y menos en una asignatura tan abierta a expresar nuestros puntos de vista, a difundir, a divulgar nuestra visión de la enseñanza. No pretendo decir que no haya unas premisas inamovibles, universales. Lo que quiero expresar es que todo el mundo, desde nuestra experiencia, nuestro contexto, nuestras alegrías y nuestro sufrimiento, podemos aportar cosas muy interesantes, diferentes y complementarias. 

Por eso, procederé a comentar todos aquellos aspectos a los que considero puedo aportar ideas más interesantes. Con respecto a las funciones 1 y 2, poco que decir, es la noción que todo el mundo tiene de profesor. Nadie puede ser profesor si no enseña su área, si no las programa y no evalúa al menos a los alumnos. Sin embargo, si cabe resaltar el detalle de realizar no solo una evaluación de los conocimientos que los alumnos hayan adquirido, sino de como tú, como docente, eres capaz de transmitir esos conocimientos, qué estrategias usas, cómo están de motivados los estudiantes. 

Con respecto a la tutoría, dirección, orientación y apoyo a los alumnos, me parece una actividad realmente esencial. Un profesor, además de alguien que transmite conocimientos, debe ser tutor. Y eso implica una atención personalizada a cada estudiante, de saberles dirigir en sus inquietudes académicas y fuera de lo académico (no estoy diciendo que invadamos el espacio de la familia). Un alumno que se ve apoyado por su tutor probablemente tenga menos preocupaciones que le distraigan y, por lo tanto, aumentar su rendimiento académico.

La orientación educativa, académica y profesional es esencial. Los alumnos deben conocer cuáles son las posibilidades a las que acceder después de abandonar la ESO, Bachillerato, Formación Profesional, Educación Universitaria, etc. De este modo, y con más influencia en las etapas más tempranas, el futuro de muchos de nuestros estudiantes puede ser muy diferente. Un alumno mal informado puede no decidir estudiar cierta materia o no realizar ciertos estudios posteriores pensando que eso no le va a dar posibilidad de sustentarse en el futuro, o creyendo que no le va a servir para nada, o que las salidas posibles puedan no gustarle. De este modo, un estudiante bien orientado podrá tomar decisiones con más libertad. 

Con respecto a la atención integral del alumnado, sobra decir (o debería, aunque realmente hay que estar diciéndolo y recordándolo, por desgracia), que los alumnos deben ser todos tratados en igualdad, independientemente del contexto de cada uno, de sus realidades, de sus capacidades. La escuela no está diseñada para crear genios (aunque aún está el debate abierto), sino para que los estudiantes adquieran competencias básicas. No nos olvidemos de que muchas discapacidades no se pueden ver a simple vista, y no caigamos en términos médicos, patologizantes, discriminatorios, excluyentes, capacitistas. Mal profesor aquel que pretende explotar todo el potencial de algunos estudiantes, y que margina a otros. Mal profesor el que se basa en evaluar el proceso de aprendizaje tan solo en notas de exámenes, en aprobados o suspensos, en simples NÚMEROS. La educación es un derecho PARA TODOS, TODAS y TODES. Si, uso el neutro. Y también sé que la RAE no lo ha admitido. Pero, paradójicamente, aunque he empezado esta entrada con una definición del diccionario, poco me importa la excelentísima real academia cuando pisa realidades, aplasta, pasa por encima de identidades (pero este tema ya le hablaré en otra entrada). Eso es precisamente lo que NO podemos hacer como docentes. Conviene recordar que puede parecer más sencillo que los estudiantes se adapten a cada profesor, a cada forma de enseñar, ya que por clase hay un profesor (o dos a lo sumo) y mínimo no se... ¿diez estudiantes? (salvo clases particulares o de cursos más específicos). Sin embargo, conviene recordar que los protagonistas de la clase son realmente ellos, no nosotros. Por lo tanto, los profesores tendremos que adaptarnos a las capacidades de cada estudiante, y proveerles de una educación personalizada tanto en el aula como en posibles grupos de apoyo fuera. Creo esencial poner de relieve que muchos estudiantes pueden no tener ciertas capacidades por culpa de un sistema deficiente, porque necesiten aprender de una manera diferente y mejorada. Recordemos que la educación es un derecho fundamental para todos. 

La organización y participación en actividades complementarias es otro de los aspectos más olvidados por los profesores. Las excursiones son una forma muy didáctica de aprender cosas nuevas, de entrar en contacto con realidades y, además, muy eficiente. Sin embargo, muchos profesores, ante la responsabilidad que implica dirigir una excursión, y el lío organizativo, prefieren mirar para otro lado. 




El punto número siete lo dejo para el final, Quiero antes comentar la importancia de informar a las familias sobre la educación y el aprendizaje de sus hijos. La interacción padres-profesores (y por extensión familias-sistema educativo) es esencial, ya que parte del aprendizaje y de la educación se lleva a cabo en las casas. No solamente de los contenidos académicos, sino de valores humanos. Además, el seno familiar, junto con la forma de socialización de cada alumno puede ser uno de los factores clave en la aparición de conflictos, de dilemas que puedan bajar drásticamente la motivación, la ilusión, las ganas y el rendimiento académico. Es importante que las familias y los profesores estén en consonancia. De igual modo, los docentes deben estarlo unos con otros, siendo complementarios. No tiene sentido que los valores, la ilusión, la motivación que transmite un profesor sea arrebatada por la disonancia de otros docentes del centro. Ahí es donde toma relevancia la función decimotercera (o 12+1 para los supersticiosos). Además, muy relacionada está la participación en la actividad general del centro. 

Con respecto a la coordinación de las actividades docentes, de gestión y de dirección y a la participación en los planes de evaluación creo que poco hay que decir. 

La investigación, experimentación y mejora de la enseñanza es otro factor clave que ya se ha comentado anteriormente. El docente debe estar en constante revisión de sí mismo, de sus métodos educativos, autoevaluándose, y siendo formado de forma continua. Debe dejar los orgullos tóxicos a un lado, y ser exigente, aspirar a mejorar día a día y a saber adaptarse a cada circunstancia que pueda surgir. 

Para terminar, como había prometido anteriormente, quiero hablar sobre la función de contribución a un clima de respeto y tolerancia. Creo que este asunto es especialmente importante. Sin embargo, considero que la forma de sintetizar la idea con palabras como "tolerancia" no hace justicia a la bondad de la idea que quiere transmitirse. Tolerar es aceptar algo que no es concordante con tus ideas. Y no, no hay que educar solamente para eso. En muchos asuntos sociales el problema está en el fondo. Las ideas prejuiciosas inculcadas por las familias o la sociedad. No se debería aceptar que los niños (recordemos, nuestro futuro) crezcan con ideas discriminatorias. No se puede tolerar a las personas homosexuales, bisexuales, trans, etc., ya que eso implicaría que, aunque nos acepten, realmente las ideas de fondo de esos niños/preadolescentes/adolescentes NO SON SANAS. En su interior. a pesar de no exteriorizarlo (por una idea de respeto muy superficial), seguirían pensando que no somos personas igual de válidas. Del mismo modo, y esto parece más sencillo de entender, no se puede tolerar a las personas racializadas o a las mujeres, ya que significaría que, aunque no lo expreses, y des una imagen/apariencia de respeto, en el fondo no crees que sean iguales en derechos, en libertades.

Una vez realizada esta corrección (que, si bien puede ser debatida en términos, no debería serlo en los pilares que la sustentan), comentar que esta medida de contribución al respeto es esencial, EDUCAR EN LA DIVERSIDAD, dar a conocer. Los miedos surgen cuando no se conoce. Y por desgracia, muchos miedos desembocan en odio y violencia. Unos niños/adolescentes bien informados serán mucho menos propensos a repetir actitudes discriminatorias que sus predecesores, sin lugar a ninguna duda, han cometido con anterioridad. Por lo tanto, una vez establecidas estas funciones básicas para ser un buen profesor… ¿Creéis que es correcto hablar simplemente de profesor, o igual debería enmarcarse más en términos de educador? Por desgracia, para eso, aún nos faltaría (a los que aspiramos a ser profesores) mucha formación. 




¡OH, MI YO!

¡Oh, mi yo! ¡oh, vida! de sus preguntas que vuelven, del desfile interminable de los desleales, de las ciudades llenas de necios. De...